Escribiré historias inevitablemente participadas de lo sobrenatural, como las desventuras tragicómicas de un intruso en un mundo extraño, la huida de un adolescente través de un campo de maíz, o el viaje de un buscador de tesoros por un Londres post-apocalíptico; pero también glosaré los desvaríos de nosotros, los perdedores. No tendré ninguna repercusión, probablemente. Volveré a París.


Qué hago

Ahora ando escribiendo El intruso, que será publicado en la web. Oberon Sol, en fase de diseño y documentación. Resto de historias, incubándose.

Tengo 3 blogs, más desatendidos de lo que yo desearía, aunque intento acercarme a quitarles las telarañas de vez en cuando:

Alex Blogod

Blog sobre comida y celuloide. No apto para todos los paladares.

Boceto de sombras

Blog personal, tiende a la sobreadjetivación.

Blogecraft

Catalogación y reseñas de relatos de horror cósmico, uno de mis géneros de referencia. Un proyecto que comencé hace años y al que atiendo menos de lo que quisiera.

Quién soy yo

Me convertí en escritor el 25 de abril de 2.017. Salí arrastrándome del fondo de un pozo, agarrándome a las historias que empezaban a brotar de la inmundicia, mientras allí arriba podía ver el sol destellando sobre el lago. Escalé al exterior. Me abrasé de luz y nací de nuevo.

De dónde salgo

Vengo de un lugar imposible, construido con el cine de John Ford y de David Lynch, con los discos de Charles Mingus y Radiohead, con libros de Mark Twain y Herman Melville. Enloquecí con Andrei Rublev. Estudié cine, toqué piano. Bebí. Reí. Me arrastré por el suelo húmedo. Besé mujeres de bronce.

También vengo del hartazgo. Me he hartado de tantas cosas que me es imposible recordarlas todas.

Y el cuervo, ¿qué?

«En el simbolismo cristiano, el cuervo es alegoría de la soledad. En la alquimia recobra alguno de los aspectos de su significación primitiva, simbolizando la nigredo o estado inicial, como cualidad inherente a la primera materia o provocada por la división de los elementos (putrefactio).» Juan Eduardo Cirlot (1958). Diccionario de Símbolos. Madrid: Siruela, 2016.

«Piense en el progenitor y chamán Cuervo, que da a luz a los seres humanos sonsacándolos fuera de su valva (de almeja), les roba la luz del día con engaños o combate al halcón de la noche para llevarles fuego y agua, les enseña a sembrar semillas y a cazar, y luego juega con sus criaturas y de vez en cuando las mata y se las come. Asimismo proceden los demonios cuervo o grajo encaramados en las puertas abiertas de nuestra psique, nos roban tesoros de lugares secretos, nos sonsacan de nuestro estrecho y convencional caparazón, nos confunden, nos hacen caer, nos deprimen y a veces nos devoran, todo ello sin piedad.» The Archive For Research In Archetypal Symbolism. El Libro de los Símbolos. Barcelona: Taschen, 2011